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Sin elecciones, el PC designa hoy en Cuba al sucesor de los Castro

18/04/2018  |  Internacionales  |  

Cuando en 2013 Castro anunció que su mandato terminaría en 2018 y que no optaría a la reelección, las miradas de todos se desviaron a Miguel Díaz Canel, entonces elegido  vicepresidente primero del Gobierno. Castro le dio su voto de confianza a quien durante años fue su mano derecha: "El compañero Díaz-Canel no es un novato ni un improvisado".

Nacido en 1960, el ingeniero Díaz-Canel pasó por todos los niveles de dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC) y del Gobierno. Fue jefe del Partido Comunista en dos de las provincias más importantes de Cuba. Primero en su natal Villa Clara, donde defendió proyectos tan irreverentes como "El Mejunje", un bar que fue el epicentro del movimiento LGTB en Cuba.

Después gobernó la provincia de Holguín, donde nacieron Fidel y Raúl Castro. En 2009, Raúl Castro lo nombró ministro de Educación Superior y en 2013 vicepresidente primero, convirtiéndose Díaz-Canel en el político cubano nacido después del triunfo de la Revolución con más alto rango dentro del Gobierno.

Como vicepresidente, su presencia a nivel internacional se reforzó participando en tomas de posesión presidenciales, recibiendo a personalidades en La Habana o visitando Rusia y Venezuela, grandes aliados políticos y económicos de La Habana. Desde que en 2013 fue elegido vicepresidente primero, todos los focos estuvieron puestos sobre él como sucesor de Raúl Castro en la presidencia, pero el secretismo que acompaña esta decisión también generó incertidumbres.

El Parlamento cubano celebra este miércoles la reunión para elegir al sucesor de Raúl Castro en la Presidencia, por lo que por primera vez en décadas no habrá un Castro al frente del Gobierno, que quedará en manos de una generación más joven. Todo indica que de la reunión parlamentaria de hoy y el jueves saldrá como sucesor de Raúl Castro su actual vicepresidente primero, Miguel Díaz-Canel, un ingeniero de 57 años su mano derecha desde 2013.

Durante los últimos años, Raúl Castro fue preparando la transición generacional dando responsabilidades a dirigentes que nacieron después del triunfo revolucionario de 1959. Políticos como el vicepresidente económico Marino Murillo, de 57 años, la dirigente comunista Mercedes López Acea, de 53, el ministro de Salud Pública, Roberto Morales, de 50 años, o el canciller Bruno Rodríguez, de 60 años, son considerados como candidatos a puestos destacados.

La prioridad del nuevo Gobierno será levantar la economía nacional que necesita un impulso de más de 2.500 millones de dólares anuales de capital extranjero para crecer. "Deja (Raúl Castro) un sistema estable pero frágil, con serios problemas de sostenibilidad", afirma el académico cubano Arturo López-Levy, profesor de la Universidad de Texas-Rio Grande Valley.

 



Fuente: Perfil