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Acciones y bonos: ven oportunidades, pero aún con riesgo elevado

29/06/2020  |  Economía  |  

Durante los últimos dos meses la Bolsa argentina comenzó a recuperarse de la paliza que había recibido en marzo y abril, con el comienzo de la expansión global del coronavirus. No obstante, al tener en cuenta la inflación y la depreciación, los precios de las acciones siguen estando en niveles bajos y hay quienes comienzan a ver puntos de entrada para inversores agresivos que busquen posicionarse en instrumentos en pesos.

“Argentina representa una gran oportunidad de compra en renta variable para el mediano largo plazo (18/24 meses) para inversores de perfil no muy conservador y con espalda económica y psicológica para sobrellevar sobresaltos”, indicaron desde Tomar Inversiones S.A.

Respecto de esto último, los analistas explicaron: “Los pisos de largo plazo suelen darse con períodos de congestión de precios y alta volatilidad, por eso la espalda para ir pagando en tandas y la serenidad para sobrellevar movimientos bruscos en el corto, sobre todo en medio de una reestructuración de deuda. Si bien puede resultar aventurado invertir en acciones en este momento, siempre se debe tener presente que los mercados hacen piso con la economía real por el piso”. Entre las acciones “preferidas”, desde Tomar Inversiones destacaron: “Pampa, Galicia, Macro, Francés, Cresud y Loma Negra”.

No obstante, cabe aclarar que el segmento de acciones en un mercado como el argentino es, principalmente, para perfiles con alto grado de tolerancia al riesgo. “Las argentinas se encuentran en niveles históricamente bajos, cercanos al nivel que tuvo el kirchnerismo en previo rally 2013 - 2017. Sin embargo, hoy el contexto es diferente, ya que la macro trajo una incertidumbre global no vista en el último siglo”, indicó Maximiliano Suárez, de Bull Market, en su presentación en la Expo EFI. “Es un mercado de alto riesgo, no apto para cardíacos”, resumió el especialista.

El segmento pesos también ofrece opciones para quienes quieren invertir en bonos emitidos por el Gobierno. Y hay distintas visiones: por un lado, quienes evalúan el rendimiento positivo de la tasa y, del otro, quienes destacan el peligro de una devaluación. Nicolás Sibecas, analista y cofundador de Inversiones Andinas indicó: “Luego del proceso de normalización que llevó a cabo el Ministerio de Economía vemos dos buenas posibilidades: una es posicionarse en bonos ajustables por CER, que nos aseguran una tasa real positiva. Por ejemplo, el bono TX24 (Boncer 2024) nos asegura una tasa real de alrededor del 9% anual. Otra es colocarse en bonos que ajustan y pagan un margen por sobre tasa Badlar en pesos de bancos privados, que creemos que puede ser una de las variables a usar por el Gobierno para absorber los pesos emitidos para enfrentar la pandemia”.

En tanto Manuel Carpintero, portfolio manager de Nash Inversiones, afirmó: “No veo valor en activos en pesos, las tasas están muy bajas y con la emisión de estos meses el riesgo cambiario es altísimo”.

Por otra parte, para el segmento “ahorrista conservador”, en las últimas semanas se vio un fuerte crecimiento en el stock de plazos fijos tradicionales, dado que otorgaron una tasa real positiva por la desaceleración inflacionaria de abril y mayo y la decisión del BCRA de que otorguen un 79% de las Leliq.

Más allá de esta alternativa, que es la que suelen utilizar los ahorristas menos sofisticados, Sibecas indicó: “Para inversores conservadores, que deban esperar en pesos o necesiten de liquidez, consideramos una buena opción posicionarse en Fondos Comunes de Inversión T+1, que tengan como benchmark a la tasa Badlar en pesos de bancos privados. También vemos como una buena opción para el inversor que requiera mayor cobertura, o que tenga obligaciones atadas a la evolución del tipo de cambio oficial, Fondos Comunes de Inversión Dólar Linked (es decir atados a la evolución del tipo de cambio oficial, pero que se suscriben y liquidan en pesos). Hoy las empresas están saliendo al mercado a buscar pesos mediante este tipo de bonos, por lo que creemos que es un mercado que va a crecer”.



Fuente: Ambito