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Fusibles en el Palacio de Hacienda: en toda la historia hubo 105 ministros de Economía, pero apenas dos completaron los períodos presidenciales

09/12/2019  |  Economía  |  

A los 37 años, Martín Guzmán será a partir del próximo 10 de diciembre el centésimo quinto ministro encargado del área económica de la historia argentina. Deberá sentarse en una verdadera “silla eléctrica” si se tiene en cuenta que solamente dos de sus 104 predecesores pudieron acompañar a sus respectivos presidentes desde el primer hasta el último día de sus mandatos.

Lo que genéricamente se denomina Ministerio de Economía tuvo en realidad en la historia argentina varios cambios en sus nombres, alcances y atribuciones. Sin ir más lejos, en los cuatro años de la presidencia de Mauricio Macri llegó a tener tres: Hacienda; Hacienda y Finanzas y la menos recordada: Hacienda y Energía.

Pero no fueron las únicas para un Palacio que albergó indistintamente en su oficina 510 a ministros de Hacienda; Economía; Economía y Trabajo; Economía, Hacienda y Finanzas; Economía y Producción, Economía y Obras y Servicios Públicos y Economía y Finanzas Públicas.

La nómina de 105 ministros podría extenderse a 139, si se tiene en cuenta que hubo 34 que ocuparon esa responsabilidad en más de una ocasión, aunque nadie pudo hasta el momento superar el récord de José Ber Gelbard, ministro de Economía de cuatro presidentes consecutivos. Claro está que esta continuidad no fue el producto de la estabilidad política sino de todo lo contrario: sobrevivió a Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan Domingo Perón y el primer tramo de María Estela Martínez de Perón en tan solo un año y cinco meses.

 La nómina de 105 ministros de Economía podría extenderse a 139, si se tiene en cuenta que hubo 34 que ocuparon esa responsabilidad en más de una ocasión, aunque nadie pudo hasta el momento superar el récord de José Ber Gelbard, ministro de Economía de cuatro presidentes consecutivos

El temor a asumir una responsabilidad tan poderosa como inestable tiene su justificación: hace 67 años que un ministro de Economía o Hacienda no puede completar una gestión sin interrupciones de ninguna índole, acompañando al presidente desde el primer hasta el último día de su mandato.

Ese ministro fue Ramón Antonio Cereijo, que desde el 4 de junio de 1946 hasta el mismo día de 1952 secundó a Juan Domingo Perón en su primera Presidencia.

Desde entonces, golpes de Estado, renuncias, despidos y hasta fallecimientos (del presidente o del ministro) impidieron a todos los sucesores de Cereijo permanecer seis (o cuatro) años al frente de la cartera.

Y en cuanto a sus predecesores, el panorama tampoco fue demasiado alentador. Solamente Domingo Salaberry, primer ministro de Hacienda de Hipólito Yrigoyen, estuvo los seis años completos que por entonces duraba el período presidencial.

Una tercera excepción en rigor no puede calificar a la par de Cereijo y Salaberry porque no se trata de un período constitucional: fue José Alfredo Martínez de Hoz, que fue ministro del dictador Jorge Rafael Videla en toda su intervención.

Los esquemas funcionales de la cartera económica

Más allá de las continuas modificaciones en sus denominaciones y organigramas, se pueden identificar a grandes rasgos dos esquemas funcionales en el Ministerio de Economía a lo largo de la historia.

El primero fue el Ministerio de Hacienda propiamente dicho, vigente desde la presidencia de Bernardino Rivadavia hasta la de Pedro Eugenio Aramburu. En esos 132 años, la cartera tuvo una estructura bastante similar a la reestablecida por Mauricio Macri en 2015. Por entonces, áreas como Agricultura, Comercio o Industria correspondían a otros ministerios o a secretarías ajenas a la órbita del titular de Hacienda.

Fue el presidente Arturo Frondizi quien el 1 de mayo de 1958 resolvió la creación de lo que hoy se conoce como “Ministerio de Economía”, en una suerte de Consejo Económico que concentraba áreas como Agricultura, Industria, Comercio y, en algunas gestiones, también Obras y Servicios Públicos.

 Uno de los dos ministros del área que pudo cumplir el sueño de llegar a la Presidencia de la Nación: Roberto M. Ortíz. El otro fue Victorino de la Plaza. Otros dos, al menos, alcanzaron la Vicepresidencia: el ya mencionado Salvador María del Carril y Amado Boudou

Además de los criterios de funcionalidad, Frondizi y otros presidentes estaban condicionados por una disposición constitucional que establecía un número determinado de ministerios, en una realidad que obligaba a incorporar áreas no previstas en la Constitución de 1853 (Trabajo y Desarrollo Social, por ejemplo). En 1898 una reforma a la Carta Magna elevó de 5 a 8 los ministerios y en 1949 la Constitución peronista en su breve vigencia dispuso que la cantidad sería fijada por ley, criterio que finalmente se retomó en el texto de 1994.

Cabe destacar que en las dictaduras militares esa limitación marcada por la Constitución no siempre se respetó, al extremo de la gestión de Roberto Viola, que dividió el área en cinco ministerios.

Una extraña coincidencia une al origen de las dos estructuras funcionales. El primer titular de Hacienda en la Presidencia de Bernardino Rivadavia fue Salvador María del Carril. Y el primer ministro de Economía, en 1958, tenía el mismo apellido: Emilio Donato del Carril.

Muchas veces la sobre estructura burocrática repartió las funciones de Economía en varias sedes administrativas

Muchas veces la sobre estructura burocrática repartió las funciones de Economía en varias sedes administrativas

Economía ocupa su actual emplazamiento de Hipólito Yrigoyen 250 hace 80 años, con extremos como el de Domingo Cavallo, que abarcó funciones que en la actualidad se distribuyen en por los menos cuatro ministerios, hasta Nicolás Dujovne, que ni siquiera se presentó para anunciar una decisión tan intransferible para Hacienda como la modificación de un impuesto.

La inauguración del Palacio en 1939 estuvo a cargo precisamente de uno de los dos ministros del área que pudo cumplir el sueño de llegar a la Presidencia de la Nación: Roberto M. Ortíz. El otro fue Victorino de la Plaza. Otros dos, al menos, alcanzaron la Vicepresidencia: el ya mencionado Salvador María del Carril Amado Boudou.

 Arturo Frondizi y otros presidentes estaban condicionados por una disposición constitucional que establecía un número determinado de ministerios, en una realidad que obligaba a incorporar áreas no previstas en la Constitución de 1853

En el camino, hubo varios ministros que intentaron sin éxito cambiar el sillón de Del Carril por el de Rivadavia. La nómina comienza precisamente con el propio Salvador María Del Carril, que en 1860 perdió en el Colegio Electoral frente a Santiago Derqui, y se completa con Mariano Fragueiro, Dalmacio Vélez Sarsfield, Álvaro Alsogaray, Domingo Cavallo y Roberto Lavagna, a los que podría sumarse Antonio Cafiero, que si bien lo intentó no pudo presentar la candidatura al perder la interna del Partido Justicialista con Carlos Menem.

De la lista de ministros, el decano es Roberto Teodoro Alemann, a punto de cumplir 97 años, que tuvo a su cargo la responsabilidad en dos oportunidades: en 1961 con Frondizi y en 1981/82 con el dictador Leopoldo Galtieri.

Con todos estos antecedentes, Martín Guzmán cuenta las horas para ingresar a la oficina 510 del Palacio de Hacienda, con una pregunta que por el momento nadie puede responder: ¿vencerá la maldición y terminará su gestión el 10 de diciembre de 2023?



Fuente: Infobae